Salta fue fundada por el entonces gobernador y capitán general de Tucumán, Hernando de Lerma. En realidad la ciudad fue fundada con el apellido de su fundador, aunque le duro poco esa identidad porque enseguida la reconocieron como Salta y Lerma pasó a nombrar el valle fértil y vasto que le sirviera de asentamiento. Su localización ostenta el privilegio de limitar con tres países (Chile, Bolivia y Paraguay). Su particular disposición en el mapa le confiere el aspecto de una herradura, en cuya concavidad se incrusta Jujuy, una de las seis provincias con quien limita.
Colonial y moderna a la vez, Salta se presta a la curiosidad del turista como un ámbito privilegiado en el que se funden bellos paisajes, la evocación de sus gestas heroicas y las viejas tradiciones. Por ese motivo sus casi 155.000 km² son una invitación a la aventura y la contemplación.
El respeto por los orígenes se percibe en las costumbres, en el diseño arquitectónico colonial y en los vestigios de ciudades indígenas que aun conservan parte de su esplendor.
En ella se encuentra el famoso Tren a las Nubes.

El Tren a las Nubes o “La puerta que comunica al Cielo”, tal como se lo cataloga, es un viaje rumbo al firmamento imposible de imitar. Durante casi 220 Km. y 15 horas de recorrido, el ramal C-14 demuestra porque es uno de los atractivos internacionales más importantes de Sudamérica, proyectado al mundo por su magnificencia. En su punto culminante se asciende a una altura de 4.220 mts. sobre el nivel del mar.
La imponente obra cordillerana demando el esfuerzo y el sufrimiento de los boqueteros que la crearon, debido a las condiciones de trabajo y el clima no eran los adecuados. El trayecto se construyo a base de pico y pala, volquete, barreta y dinamita. El frío y las heladas imperantes en la Puna castigaban sin piedad a los obreros. Los túneles por nombrar solo una de las tantas tareas encaradas, fueron socavados con pesadas herramientas pues aun no existían topadoras.
A las 7.05 el Tren a las Nubes parte de estación Salta, para desandar los 218 Km. plagados de singular belleza que  lo separan del imponente viaducto La Polvorilla. Las maquinas fotográficas, filmadoras y nuestros ojos serán testigos de lujo y del lujo que representa el paisaje y las obras de un visionario como el ingeniero  Richard Fontaine Maury ideó con el propósito de vencer las alturas cordilleranas.
El viaje se realiza a una velocidad que promedia los 35 Km. Al pasar por la estación Alvarado, en la localidad de Cerrillos, se inicia el recorrido por el ramal C-14. Siguen las estaciones Rosario de Lerma y Campo Quijano, considerada el Portal de los Andes. Es precisamente en Campo Quijano donde descansan los restos del ingeniero Maury.
A continuación, surge la famosa trepada por la quebrada del Toro, cuyo viaducto sobre el río del mismo nombre posee una extensión de 260 metros y otros 23 de altura.
En Gobernador Solá, el tren gana en altura mientras va dejando atrás Puerta de Tastil, Meseta, Diego de Almagro y Cachiñal hasta llegar a San Antonio de los Cobres.
Por ultimo, la maravilla del imponente y señorial viaducto La Polvorilla. Aquí se realiza una parada para tomar fotografías, adquirir los productos artesanales que los pobladores ofrecen y contemplar los 224 metros de longitud y 63 de altura en forma de curva peraltada.
El retorno culmina a las 22.00 horas, tras haber recorrido paisajes de montañas cuyas tonalidades varían de acuerdo a la luz del sol, con lo cual el derrotero es siempre sorprendente. Durante el recorrido se transponen 29 túneles, 9 cobertizos, dos “rulos” (uno a cielo abierto), 2 zigzag, avances y retrocesos en ascenso y 13 viaductos que producen la sensación de estar volando, pues son puentes metálicos sin barandas.
En Cafayate, San Carlos, Angastaco, Molinos y Cachi, perduran las tradiciones hispanas en las costumbres, en el habla y en el arte, tanto en arquitectura como en imaginería.

Desde Cafayate rodeada de viñas, donde se produce el famoso vino torrontés -blanco y frutado-, y por la ruta que discurre por la Quebrada de las Conchas, se puede visitar el Parque Nacional Los Cardones.

Los Valles Calchaquíes son una enorme extensión que conforma las provincias de Catamarca, Tucumán y Salta, ofrece un panorama de paisajes sorprendentes, sinuosos caminos y coloridos cerros. En cada una de las pequeñas poblaciones que atraviesan los valles, los antepasados dejaron sus huellas plasmadas en la roca.
Santa María, pintoresco pueblo y “Capital de los Valles Calchaquíes”, fue uno de los principales asentamientos de los milenarios indios Yokaviles, y donde aún hoy se pueden encontrar restos de esa cultura.
La selva tucumana, de notable belleza paisajística enmarca una parte de los valles. Allí se encuentra Tafí del Valle, ubicada a 1.976 metros sobre el nivel del mar y surcada por ríos, cascadas y rápidos; zona poblada hace milenios y en cuyos valles se encuentran restos arqueológicos de gran valor.
Otra de las poblaciones importantes es Amaicha del Valle, rodeada de coloridos cerros, es típica por su fiesta a la Pachamama (Madre Tierra), una expresión religiosa de la gente del noroeste.
Naturaleza, costumbres e historia se conjugan a lo largo de toda Salta. Nuevas alternativas que se agregan a los tradicionales Circuitos, permiten profundizar en el descubrimiento de Salta ofreciendo nuevas opciones, lugares y actividades.

Quebrada de Humahuaca: Es el valle surcado por el Río Grande, que lo recorre de Norte a Sur entre dos cordones montañosos de múltiples colores y caprichosas formas. La Quebrada es el eje de una extensa área geográfico-cultural que con aproximadamente 170 Km., se extiende desde la localidad de Tres Cruces en el Norte, hasta la de Yala en el Sur, oscilando entre los 1 200 m.s.n.m., del valle y los 3900 m.s.n.m en la puna. Esta zona densamente poblada en la época prehispánica, guarda la impronta de más de 10000 años de presencia humana, manifiesta en los pucaras y numerosos sitios arqueológicos. Es la cuna de una cultura andina con matices propios, alfarería, tejeduría, metalurgia y enormes zonas de cultivos con terrazas, andenes y recintos. Esta original cultura milenaria fue enriquecida con los aportes incaicos e hispánicos posteriores, haciendo de la Quebrada de Humahuaca, un lugar de características únicas, donde paisaje y cultura se conjugan en palpable armonía.

Cafayate
es la capital de la zona denominada Valles Calchaquíes. La historia relata que durante la época precolombina, el valle y sus alrededores montañosos fueron la morada de diversos asentimientos indígenas. En el siglo XVI, la región fue escenario de guerras que tuvieron como protagonistas a los belicosos diaguitas, aborígenes que formaban parte del territorio inca. Actualmente perduran vestigios de esta cultura, como restos de cerámica, pircas de piedra, andenes de cultivo y pinturas rupestres.
Las características geográficas de esta tierra posibilitan que pueda ser visitada durante todo el año gracias al buen clima.
El valor arquitectónico de la región se ve reflejado en su imponente catedral, que data del siglo pasado y cuenta con cinco naves, única en el país.
Cafayate también se destaca por sus mercados artesanales, exquisitos dulces, ruinas arqueológicas y paisajes de excepción. Las paredes de las montañas son una tentación constante a la fotografía. La roca juega allí caleidoscópicas oscilaciones de color mientras coquetea con la erosión eólica que incansablemente rediseña figuras extrañas y magnificas imágenes. El color en tanto, se multiplica al fundirse el rojo con las gamas del verde y los ocres con naranjas.
Durante los 80 Km. que preceden a los valles Calchaquies aparecen numerosos carteles que indican parajes que suelen ser  un simple rancho o una figura inscripta en la roca.
Antes de llegar a la entrada de la ciudad, nos encontraremos con el color verde de los campos bordeados por altísimos álamos. Son los primeros viñedos que veremos en la zona.
La tradición del cultivo de la vid, se remonta a la época de los jesuitas, quienes introdujeron la actividad, luego desarrollada en tiempos coloniales. Quizá sin saberlo, los jesuitas acertaron al fomentar esta costumbre; las temperaturas de la región, las lluvias óptimas y las ventajas que brindan los suelos arenosos y profundos favorecen sobremanera el cultivo de la uva.
El cultivo mas importante de la zona es el de la uva Torrontes, la única cepa argentina; aunque también son importantes el cultivo de Saint Jeannet, Pinot blanco, Cabernet Malbec, Cabernet Saugvignon y Barberá.

Cachi Típico pueblo salteño distante 160 kms. de la ciudad de Salta, a una altitud de 2.200 mts. sobre el nivel del mar, sobre las márgenes del río Calchaquí y a las laderas del nevado Del Cachi, colosal montaña de 6380 mts de altura.
Cachi quiere decir sal en lengua quechua. Se dice que además de haber sido zona de misioneros mercedarios, es éste territorio de longevos. Sirva de ejemplo viviente el de un parroquiano que con sus 85 abriles va en bicicleta por los cerros a visitar a su madre de 120 años.
En una de las paradas visitaremos la iglesia local, situada frente a la plaza, que posee un mobiliario y techo construidos en madera de cardón, (cáctacea, cactus, de varios metros de altura que se ramifica en brazos generando verdaderos bosques).
Una de las arreas mas interesantes se encuentra en el Valle del Tin-Tin, donde se creó el Parque Nacional de los Cardones. A pesar de su aridez la región presenta lugares de increíble belleza con cañadones, piedrales y bloques multicolores tapizados por la presencia del elenco faunístico encabezado por chinchillas, zorros colorados, vizcachas, gato montes, cuises y guanacos. Entre las aves se destacan el cóndor, ñandú petiso, gaviotas y pájaros carpinteros.
Aun hoy en las cercanías de Cachi, funciona un viejo molino que data del siglo XVII, y que esta al servicio de los lugareños que llegan con su carga de trigo o maíz y se van con la harina.

Salinas GrandesEn el norte de Argentina se encuentran las Salinas Grandes, considerado el tercer salar más extenso del mundo. Es  realmente impresionante. Ahí, donde todo es blanco, se juntan el cielo con la tierra, creando un efecto único para los ojos. Esa blancura y la extensión permiten jugar libremente, siendo un lugar ideal para tomar fotos únicas y súper divertidas.
El portal de viajes National Geographic reconoció a las Salinas Grandes de Jujuy entre los 17 lugares “más salvajes y hermosos” del mundo. El mágico paisaje blanco situado a cuatro mil metros de altura es uno de los destinos turísticos más atractivos de Jujuy a nivel internacional. Con una superficie de 212 kilómetros cuadrados, la blancura de la salina encandila y sorprende. El origen de las Salinas Grandes se puede ubicar en un periodo de entre 5 y 10 millones de años. Estas sales provienen de la intensa actividad volcánica que tuvo esta región en aquel tiempo. El salar posee una costra cuyo espesor promedio es de 30 cm. Se considera que aquí comienza la Puna. Al oeste se halla la Quebrada de Humahuaca, considerada Patrimonio de la Humanidad. El poblado más cercano es Purmamarca.

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