PATAGONIA

Se dice que la Patagonia no necesita introducción. Este terreno salvaje y desolado ha figurado siempre en las fantasías exóticas de muchos aventureros de todos los tiempos. Es el último rincón de la famosa Cordillera de los Andes y, para algunos exploradores, fue el fin del mundo. Debido a su proximidad con la Antártida, durante años, la Patagonia estuvo totalmente cubierta y después despojada de grandes ríos de hielo. El hielo y el tiempo dieron forma en ella a un increíble y sorprendente coloso de granito de 3000m que hoy domina planicies salvajes y desiertas de arena, verdes bosques subantárticos, miles de kilómetros cuadrados del mismo hielo del Pleistoceno que aun sobrevive, acantilados costeros ricos en fósiles explorados por Darwin e inmensos lagos de color turquesa. La abundancia de una vida silvestre rara y diversa es asombrosa, y para el aventurero, la Patagonia tiene algunas de las escaladas más exigentes. El cerro Fitz Roy (3375m) y el Cerro Torre (3128m) son famosos, debido al grado extremo de dificultad de sus salientes y sus paredes golpeadas por fuertes vientos Las Torres del Paine en Chile son otro ejemplo de la extrema creación de la naturaleza en la Patagonia. El Sur de los Andes Patagónicos permite llevar a cabo expediciones a los vastos hielos continentales, de hace 50.000 años. Caminar, explorar y descubrir estas regiones será suficiente para recuperar, vivir y disfrutar el ritmo de la creación de la naturaleza.

Península Valdés – Punta Tombo

Durante el periodo que va de 1862 a 1884 el gobierno argentino desarrollo un ambicioso plan de colonización de la Patagonia. La propuesta, curiosamente, encontró eco a miles de kilómetros, en Gales, desde donde muchos de sus habitantes emigraron a causa de la desocupación generada por los efectos de la revolución industrial. En 1865 llegaron a Bahía Nueva, después llamada Puerto Madryn, y en pocos años fundaron distintos asentamientos en la provincia de Chubut. Esa presencia se mantiene aun hoy, y aunque parezca extraño hay pueblos como Gaiman, donde los apellidos de origen galés superan por amplio margen a los de origen español o criollo en las páginas de las guías telefónicas.

La Ciudad de Puerto Madryn esta ubicada en la región nororiental de la provincia del Chubut, a orillas del Golfo Nuevo y erigida al pie de las bardas de una meseta que alcanza los 120 metros sobre el nivel del mar. Llegar a Puerto Madryn es comenzar a vivir un sueño natural. Podrán visitarse  lugares y fauna que sorprenderán los sentidos, una maravilla natural única de la zona.
Frente a Puerto Madryn, la Península de Valdés es una parte de la Patagonia que se proyecta en el mar. Tiene una superficie de 3625 km2, con 63 Km. de largo y 97 Km. de ancho.

Está unida a la tierra firme por un istmo de unos pocos kilómetros de ancho. El paisaje es árido y desolado, se pueden observar maras, choikes y manadas de guanacos. El trayecto a recorrer en la península se puede dividir en cuatro etapas: Puerto Pirámides. A 35 Km. de la entrada a la península, se encuentra esta pequeña villa, sobre las costas del Golfo Nuevo. Enmarcada en un hermoso paisaje de playas de arena muy fina y protegida por altos acantilados que se asemejan a pirámides. Sus aguas transparentes, calmas y profundas se han hecho muy famosas entre los amantes de los deportes acuáticos, y sobre todo a aquellos que les gusta el buceo y los safaris fotográficos submarinos. Una de las mayores atracciones de la zona, es la colonia de leones marinos, que puede ser observada desde  los acantilados que rodean la playa ocupada por estos mamíferos. Pero, sin lugar a dudas, lo mas espectacular de la estación de turismo ocurre entre los meses de Junio y Noviembre, con el arribo de las ballenas francas; un espectáculo fascinante e increíble, el cual puede ser observado desde el mejor teatro natural del mundo. También se puede embarcar, en unas lanchas especialmente preparadas a tal fin, y acercarse a pocos centímetros de estos gigantes del mar

Punta Norte. Desde Puerto Pirámides, siguiendo el rumbo norte hacia uno de los extremos de la península, después de 78 Km. de ruta de ripio nos encontramos con Punta Norte; la más importante reserva  de elefantes marinos y la única localizada en territorio continental. También aquí se encuentran lobos marinos, y merodeando las costas a la espera de algún lobo distraído, familias de orcas.

Caleta Valdés: Ahora hacia el sur, por la ruta que va bordeando la costa marítima, arribamos al punto más oriental de la península, para encontrarnos con otra gran reserva, Caleta Valdés. Este lugar es realmente un zoológico, donde pingüinos, elefantes marinos, flamencos, guanacos, y aves conviven en plena armonía.

 Punta Delgada: Por ultimo y siguiendo la ruta paralela a la línea costera, y después de 40 Km. de ruta llegamos a un paraje que sirve de asentamiento a un viejo y pintoresco faro marítimo, Punta Delgada. Desde la cima de los acantilados que enfrentan al Atlántico, podemos observar otra importante colonia de leones marinos.

PUNTA TOMBO
Al sur de P. Madryn, y 120 Km. después de pasar Trelew, se encuentra la Reserva Provincial de PUNTA TOMBO, que se ha convertido en el apostadero continental de pingüinos más grande de América. Estas aves llegan anualmente por millares a finales de agosto y se retiran en abril siguiente, luego de brindar un fascinante show de vida.

Los pingüinos que pueblan PUNTA TOMBO son de la especie denominada de Magallanes, una de las 17 variedades que pueblan nuestro planeta, Y lo hacen exclusivamente en el hemisferio sur. En este caso se trata de la única clase que se aproxima al territorio continental argentino y, contrariamente a lo que se cree, no necesitan vivir entre los hielos.

Los últimos días de agosto de cada año, comienza el nuevo ciclo de vida de esta especie. Primero ubican el nido, después la incubación de los huevos, por lo general dos, y en Noviembre comienza el nacimiento de las nuevas criaturas. Al poco tiempo su plumaje gris y alborotado cambiara por un elegante “frac” de adulto, sin embargo pasaran cuatro años antes de que estos jóvenes comiencen a reproducirse.

Se calcula que cada año llegan a estas costas entre 600 y 700 mil pingüinos para perpetuar su especie. Acompañados por expertos guías y guarda parques, podremos observar muy de cerca de estos simpáticos animalitos, cuidando siempre de no molestarlos.

EL CALAFATE / Parque Nacional Los Glaciares:
El Calafate fue fundado en 1927, aunque sus primeros habitantes datan de 1900 y toma su nombre, del arbusto espinoso y con frutos de fuerte tintura que se extiende por toda la patagonia sur andina.
Esta pintoresca villa ubicada a orillas del Lago Argentino, conforma el centro turístico de mayor jerarquía de Santa Cruz.
Recostada sobre la ladera de las mesetas que la rodean, cuenta con un microclima muy benigno que hace de ella un oasis que maravilla al turista que llega luego de transitar el paisaje árido de las mesetas patagónicas. El arroyo Calafate, que divide la villa en dos, es un remanso de tranquilidad con su lecho rocoso rodeado de sauces recostados en sus riberas.
Es la ciudad más cercana para visitar el Parque Nacional los Glaciares y su famoso Glaciar Perito Moreno, declarados Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO.
Los edificios de El Calafate son techados, a dos aguas, para evitar efectos del peso de la nieve. La flora de la zona es característica del bosque andino patagónico, con un predominio de bosques de lengas y guindos.

PARQUE NACIONAL LOS GLACIARES Debe su nombre a la presencia de numerosos glaciares que se originan en el gran Campo de Hielo Patagónico, el manto de hielo más grande del mundo después de la Antártida, el cual ocupa casi la mitad del Parque.

También conocido como Hielo Continental Patagónico, alimenta 47 grandes glaciares, de los cuales 13 descienden hacia la cuenca Atlántica. Además existen más de 200 glaciares de menor magnitud, independientes del Campo de Hielo Patagónico.

Si bien las grandes masas de hielo suelen encontrarse en nuestro planeta a más de 2500 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m) los glaciares de la provincia de Santa Cruz tienen su origen a solo 1500 m.s.n.m de altitud y descienden hasta los 200 m.s.n.m, permitiendo un acceso y visualización única en el mundo.

Como resultado del deshielo de este inmenso sistema, se originan dos grandes lagos: el Lago Argentino y el Lago Viedma, que vierten sus aguas al Océano Atlántico cruzando toda la provincia a través del río Santa Cruz.

El Parque Nacional Los Glaciares, fue creado en 1937 y se encuentra al sudoeste de la provincia de Santa Cruz. Posee 726.900 hectáreas -de las cuales 154.000, pertenecen al Sector de Reserva Nacional- con 356 glaciares, de los cuales 13 son los más importantes y se destaca por sobre todos el Glaciar PERITO MORENO.

Posee una longitud de 30 Km. y una superficie  de 257 km2. El ancho de su frente es aproximadamente de 4 4 Kms.

El Glaciar Perito Moreno, que desciende de la Cordillera como si fuera un enorme río de hielo, en ocasiones ha superado el Canal de los Témpanos, llegando a tocar parte de la costa opuesta al valle del Glaciar.

De esta manera, el Glaciar forma un dique de hielo que obstruye el drenaje del Brazo Rico hacia el Lago Argentino, produciéndose el embalse de esta porción lacustre.

Al elevarse las aguas del Rico, la presión que ejerce sobre la pared del Glaciar va en aumento, hasta formarse un túnel de hielo que vuelve a comunicar las dos cuencas lacustres momentáneamente separadas, en una sucesión de espectaculares desprendimientos de hielo que se prolongan por uno o dos días y que constituyen uno de los más maravillosos y emoción antes cataclismos naturales que puedan observarse en el mundo. Una vez equilibradas las dos cuencas vuelve a obstruirse el canal y comienza nuevamente todo el proceso.

El Parque Nacional Los Glaciares en el año 1981 fue declarado por la UNESCO Patrimonio Natural de la Humanidad, con el objetivo de preservar y transmitir a las presentes y futuras generaciones todo el patrimonio que posee.

Formados hace más de 20.000 años, los glaciares son masas de hielo y nieve en continuo desplazamiento. En las altas cumbres de la cordillera se ubica la zona de acumulación, dado que las tormentas de nieve son continuas y producen más acumulación que derretimiento. En verano, los extremos de los cristales de nieve acumulada se funden, adquiriendo consistencia de gránulos y formando una masa más sólida. Con la caída de nuevas nevadas estos gránulos se compactan y forman una masa más sólida. esta a medida que pierde el aire que todavía queda entre sus gránulos, adquiere mayor transparencia y dureza, convirtiéndose en un geloide que a su vez da origen a una masa cristalina y azulada llamada hielo glaciario.

Al sur del paralelo 48, la cordillera de los Andes esta cubierta por un manto de nieves eternas llamado Campo de Hielo, que adopta una forma alargada de 250 Km. de largo por 50 de ancho. De este campo de hielo descienden los glaciares mayores como el: Marconi; Viedma; Moyano; Upsalla; Agassiz; Onelli; Spegazzini; Mayo;

USHUAIA / TIERRA DEL FUEGO

Durante su frustrado viaje alrededor del mundo, en 1521,  Hernando de Magallanes decidió llamar “Tierra de los Fuegos” a la costa del estrecho situado en el extremo sur del continente americano. De esta manera puso en relieve uno de los hábitos mas comunes en los indígenas de la región: el uso del fuego para atemperar los rigores del clima

La distancia, 3.178 kms. desde Buenos Aires, hizo de ese territorio, La Isla Grande, un remoto lugar donde hasta comienzos del siglo pasado solo merodeaban aventureros de todos los mares para llevarse el rendidor producto de la caza de ballenas, lobos marinos y otras especies de la rica fauna austral.

Los orígenes de la ciudad más austral del mundo, Ushuaia,  se remontan al año 1884, cuando es inaugurada una pequeña estación naval. A comienzos del siglo XX, fue inaugurada la tristemente celebre cárcel de Reincidentes, la cual tuvo dependencias para 450 penados que debían trabajar en los bosques cercanos y en la industria maderera instalada dentro el penal.

Ushuaia debe su nombre a los indios yaghanes o yámanas, para quienes era “la bahía que penetra hacia el oeste”. La topografía de la Isla Grande, compartida con Chile, esta dominada por un relieve montañoso  que pertenece a las últimas elevaciones de la cordillera de Los Andes. Si bien no posee ríos navegables, hay numerosos lagos y lagunas de gran belleza paisajista

Ushuaia es la ciudad más austral del mundo y ofrece un paisaje único en la Argentina ya que confluyen en ella montañas, mar, glaciares, y bosques.

La caprichosa topografía ha generado una ciudad sumamente pintoresca que combina colores y desniveles acompañando la silueta de los Andes que se recorta contra el firmamento. Ushuaia, no es sólo una pequeña ciudad en el extremo del mundo, es la naturaleza y la aventura en su máxima expresión.

El clima en Ushuaia no es tan riguroso como se cree, ya que las montañas y el mar lo suavizan. Es muy cambiante, y puede hacerlo de un día para otro, e incluso durante una misma jornada, por lo cual se recomienda siempre contar con la posibilidad de agregarse o quitarse abrigo. Por su ubicación cercana al polo sur, en verano hay aproximadamente dieciocho horas de luz, mientras que en invierno solo siete u ocho horas.
En invierno el paisaje nevado cambia su fisonomía, y los días en general son claros y brillantes. Existen varios centros invernales para la práctica del esquí de fondo, y en el de Cerro Castor se puede practicar esquí alpino.
El verano permite realizar actividades de turismo aventura como trekking, cabalgatas, mountain bike, pesca deportiva y los paseos más espectaculares por el Canal Beagle, e inclusive la Antártida Argentina.

En esta estación del año, arriban muchos cruceros al puerto de Ushuaia trayendo numerosos grupos de turistas deseosos de conocer todas estas atracciones.
La ciudad cuenta con una muy buena infraestructura hotelera y gastronómica, en donde se puede degustar la tradicional centolla fueguina, la merluza negra, el abadejo y el besugo, exquisitos mariscos, como así también el cordero patagónico a la cruz.
Un paseo por el Parque Nacional, es la mejor introducción a esta tierra mítica.

Creado en 1960, constituye el área natural protegida más austral de la República Argentina, abarcando una superficie de 63.000 hectáreas. Se llega al mismo por la RN 3, hacia el oeste de la ciudad de Ushuaia.
Integrante del sistema de áreas naturales protegidas andino-patagónicas, limita en su porción occidental con Chile. Es el único parque del país que cuenta con costas marinas ya que su límite meridional esta bañado por el Canal Beagle.
De topografía montañosa, presenta un típico paisaje glaciario, donde alternan profundos valles ocupados por ríos y lagos, y cordones montañosos orientados de noroeste a sudeste, dando lugar a paisajes muy variados y hermosos. El sector costero presenta las Bahías Lapataia y Ensenada, donde se intercalan barrancos y pequeñas playas que constituyen el ambiente ideal para la avifauna costera.
En el área predominan dos tipos de bosque: el de lenga, y el de guindo, que se desarrolla en las áreas más húmedas y sobre la costa del Canal Beagle. El sotobosque es abierto con abundantes musgos y helechos.
Entre los bosques se extienden extensos turbales, espacios anegados donde se desarrollan casi exclusivamente musgos del género Sphagnum.
En cuanto a la vegetación arbórea está representada por seis especies: canelo, leñador, notro, lenga, ñire y guindo. En cuanto a las flores, que se incrementan en el verano, encontramos: violetas amarillas; orquídeas blancas, verdes y amarillas; siemprevivas; margaritas blancas y amarillas; y otras.
La avifauna es abundante y fácil de observar. Al ser el único parque nacional que posee costa marina (sobre el Océano Atlántico) ofrece la exclusividad de avistar aves tales como albatros, el petrel, y otros; como así también algunos mamíferos marinos. En los ambientes costeros, pueden encontrarse ostreros del sur y cauquenes blancos; también encontramos el albatros de ceja negra, de más de dos metros de envergadura, el pato vapor y el petrel zambullidor. Otras aves características del Parque Nacional son el macá grande o huala, que habita en las bahías tranquilas para nidificar, los cauquenes común y de cabeza gris, el carpintero negro patagónico y el rayadito.
Entre la fauna ictícola de agua dulce encontramos el puyén y la peladilla. Existen salmónidos exóticos, como las truchas arco iris y marrón, aptas para la pesca deportiva.
En el mar figuran el róbalo, el abadejo, la merluza de cola y las sardinas.
Entre los mamíferos se encuentra el guanaco, el zorro colorado, y el conejo.
Las especies introducidas son el conejo, la rata almizclera y el castor canadiense, este último causa considerable impacto ambiental debido a que tala árboles para construir sus diques, los cuales a su vez provocan inundaciones en ciertos sectores del bosque, causando la muerte de muchos árboles por anegamiento.
Entre las rocas del mar abundan mejillones, cholgas y caracoles. A lo largo de los senderos señalizados pueden apreciarse las especies más representativas de la flora y la fauna. Así también diversos “concheros” (círculos que demarcan acumulaciones de moluscos), ubicados en la Bahía Lapataia, que demuestran la antigua presencia de los grupos canoeros mariscadores, históricamente conocidos con el nombre de yámanas. Estudios realizados en la Isla del Salmón determinaron una antigüedad de 1700 años, es decir 250 años DC (Después de Cristo) en una de las ocupaciones.
Además de excursiones organizadas, se pueden llevar a cabo dentro de este maravilloso Parque Nacional actividades tales como caminatas, campamentismo, canotaje, cicloturismo, pesca deportiva, avistaje de aves y deportes náuticos en embarcaciones sin motor, mientras que durante el invierno la zona es ideal para la práctica del esquí de fondo.
Es indispensable conocer la región más austral del planeta, fuente de inspiración y desafío, de mitos y leyendas que perduran aún para aquellos que jamás pisaron estas tierras o navegaron los mares al Sur del Sur.