El nombre que los chinos emplean desde antiguo para denominar a China es Zhong Guo, cuya traducción significa “País del Centro“. Esa muestra, la exaltación de la patria como ombligo del mundo, ya denota el carácter tenaz y cerrado de las dinastías que gobernaron al gigante asiático.

La tierra china fue de las primeras en ser holladas por un pie humano y también de las que más pronto fueron cuna de una cultura desarrollada.

Desde aquellos tiempos de incipiente organización social hasta nuestros días han pasado varios m

ilenios, muchas cosas han cambiado, incluso el aspecto físico del país. Generaciones de chinos se han ido sucediendo. Nuevas ideas filosóficas han superado a otras anteriores. Poderosos emperadores han destronado a sus antecesores. Pero como algo irrepetible, el pueblo chino ha permanecido de forma inalterable fiel a una idea de la vida que va más allá de los conceptos históricos y filosóficos.

Bandera de ChinaComo una fatalidad o un designio, es esa idea de fidelidad al país la que les ha llevado a permanecer aferrados a su territorio, superando guerras, gobernantes despiadados y desastres naturales. Encerrados en si mismos como una tortuga cuando se refugia en su caparazón han esperado mejores tiempos para renacer con fuerzas renovadas y un impulso imparable. Precisamente esa idea que les ha marcado, ha sido siempre de difícil interpretación desde el punto de vista de la lógica que empleamos los occidentales. Quizás el misterio y la fascinación que sentimos emanar de China radiquen en las diferencias conceptuales que separan nuestras culturas.

Hoy día, China es una nación que se está abriendo, en el ámbito económico y en el turístico y por tanto ahora es un momento idóneo para visitarla. El primer factor que incide en convertir a China en un polo de atracción para el turismo es la inmensidad del territorio, lo que permite atesorar una gran diversidad paisajística y climática. Otro elemento que invita a descubrir China es el de haber vivido encerrada en sí misma durante siglos, cuando era la civilización más refinada e inventiva del planeta, dejando una rica herencia cultural e histórica.

Los alicientes para el viajero son incontables, abarcando desde lugares tan sobresalientes por su originalidad como la Gran Muralla o la Ciudad Prohibida, hasta otros cuyos atractivos están ligados a momentos claves de la civilización, como es la Ruta de la Seda. En cualquier rincón de China encontraremos sitios cuyo nombre de por sí evoca misterio, exotismo o una profunda carga histórica. Solo con nombrar Tíbet, Shanghai, Gobi, Yangtsé o río Amarillo, nos abre en el subconsciente un mundo fascinante, almacenado en la mente desde el tiempo de nuestras lecturas juveniles.

Circuito Duración Detalles
China Fascinante 6 días / 5 noches Beijing – Shanghai
Lo mejor de China 8 días / 7 noches Beijing – Xi´an – Shanghai
Paisaje de China 10 días / 9 noches Beijing – Xián – Guilin – Shanghai